Bioplásticos: una línea más del portafolio.
La mayoría de los polímeros comerciales se obtienen del petróleo. Los bioplásticos son la alternativa que crece más rápido: polímeros de origen renovable o biodegradable, pensados para packaging, agricultura y dispositivos médicos que necesitan desaparecer después de cumplir su función.
Origen renovable
Almidón de maíz, caña de azúcar, fermentación bacteriana de azúcares y lípidos — la materia prima no depende del petróleo.
Diseñado para degradarse
De meses a un par de años según el material y la aplicación — el tiempo de vida útil se elige, no se hereda.
De empaque a implante médico
El rango de uso va de bolsas compostables a dispositivos que el cuerpo humano reabsorbe con el tiempo.
Portafolio de bioplásticos
Distintas familias, distintos perfiles de degradación — y más.
Da clic en cada material para ver su origen y sus aplicaciones típicas.
El bioplástico de mayor consumo a nivel mundial después de los almidones termoplásticos. Se produce a partir de almidón fermentado de maíz, yuca, caña de azúcar o remolacha — de ahí su atractivo económico frente a otros biopolímeros.
Es también el filamento más usado en impresión 3D de escritorio. En aplicaciones médicas se degrada en ácido láctico, inocuo para el cuerpo, lo que permite fabricar implantes que transfieren carga al hueso a medida que este sana.
Poliéster alifático biodegradable con propiedades comparables a las del polipropileno, lo que lo convierte en un sustituto directo en varias aplicaciones. Al biodegradarse se descompone totalmente hasta convertirse en agua y CO₂, sin dejar microplástico residual.
Su mercado sigue creciendo en agricultura, pesca y empaque — sectores donde recuperar y reciclar el material después de uso es logísticamente difícil.
Polímero sintético soluble en agua, incoloro e inodoro, disponible como perlas o en solución acuosa. Se usa como espesante y estabilizante de emulsiones, en el engomado textil y en la fabricación de papel — y como coloide protector en dispersiones para adhesivos y recubrimientos.
Su baja toxicidad y baja adherencia a proteínas lo hacen apto para aplicaciones médicas de contacto directo con tejido.
Es un copoliéster sintético y biodegradable, famoso por ser muy flexible y resistente. Es el estándar en la industria para reemplazar al polietileno de baja densidad (LDPE) en productos como bolsas compostables, películas agrícolas y envases alimentarios, debido a que se degrada sin dejar residuos tóxicos.
Familia de poliésteres que numerosos microorganismos producen de forma natural al fermentar azúcares o lípidos — les sirve como reserva de energía. Existen más de 150 monómeros distintos dentro de esta familia, lo que permite obtener materiales con propiedades muy distintas entre sí, desde termoplásticos rígidos hasta elastómeros.
Su biocompatibilidad los vuelve especialmente relevantes en dispositivos médicos implantables, donde el cuerpo puede reabsorber el material con el tiempo.
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